Looking out for a healthy place.
Quisiera poder encontrar y experimentar la calma, como rasocinio natural de la voluntad y como marco filosofico ficticio a la esperanza. La necesidad impropia y concluyente de la conciencia relajada, la mirada cansada y el corazón desenlatado, sin conservantes, natural como el azul del atardecer en un día de semana para el olvido. El anhelo cotidiano de conseguir y conquistar la calma, como la serenidad y el orden que las apariencias muestran, como los discursos violentamente civilizados y enfermizos, de aquellos que sólo actuan sin pensar, como los corazones de aquellos que no se detienen en las lagrimas de nadie más. Es estúpido el simple hecho de desear algo tan simple y no artificial como la simpleza de un acto natural sin colocar en su lugar u ordenar la complejidad que sostiene ese simplismo. La calma es cómo un amigo que no está, sabemos de su existencia, la extrañamos cuando no aparece desde hace mucho tiempo, hablamos con ella cuando la necesitamos, y cuando nos preocupa...