Esto.
Todas las noche duermo acompañado del miedo a despertar por la mañana y no creer en lo que hoy estoy diciendo. Y entender como todo poco a poco se desvanece, buscando un un abrazo en el vacío. No quiero perderme por las tardes en la sonrisa de un cartel publicitario. Teniendo que comprar cosas, por las aquellos que las hicieron jamás pensaron en mi y en esto. Guardo junto a mi un acta de nacimiento y un acta de defunción que nadie conoce, una que no sale en las fotos pero se oculta detrás de mi sonrisa y mis ojos. Algo que no puedo o no sé cómo decir, y que solo encuentra el consuelo en el silencio de una tarde, en el abrazo cómplice del sol cuando cae y mata todo a su alrededor. Encontraré algún día en los placeres más mundanos la satisfacción de lo irrelevante, de lo superficial y lo andante. Esbozaré algún día una sonrisa por lo que me condiciona y no me añora. Buscaré la respuesta implícita en cada acto no realizado sin tener que mirar el reloj nuevamente ni caer en el cómodo ...